Lecciones (y lesiones) de una sesion de crowd.
Fue el 28 de febrero del 2004. No me olvido mas porque ese dia entro un swell del norte divino y hacia un frio poco comun para Miami.
Aquí en la Florida, son contados los dias en los que hace frio en el invierno (verano para Uruguay) y uno de esos fue justamente terminando febrero.
Fuimos a surfar bien temprano, como siempre que hay olas. Y a eso de las 7 am ya estabamos en el agua. Solo a esa hora debia haber unas 80 personas en el mar.
El agua estaba increíble; azul turquesa, transparente hasta verse los dedos de los pies. La brisa estaba medio gelida, pero las olas valian la pena. Debia haber unos 7 a 8 pies.
Corrimos olas hasta cansarnos... yo personalmente ya estaba medio muerta: el traje me pesaba horrores (no importa que tanto frio haga, hoy dia soy incapaz de usar uno). Ese dia me lo habia puesto (aunque hoy ya le corte las piernas a la altura de la entrepierna para facilitar mis maniobras con el morey).
Serian las 9:30 de la manana y el crowd alcanzaba ya las 200 personas (¡

.
En fin, a esa hora los brazos ya me pesaban y no paraba de temblar de frio. Para donde uno mirara habia gente. Finalmente agarre una ola, que fue mi mejor del dia: reme, tome, baje, tome velocidad, 360s ... Sali super contenta... y pense, bueno ahora si, salgo y me envuelvo en mi toalla.
Pero dije, no, una mas y después si... Aquí fue cuando tendria que haber puesto “Pausa”, haber rebobinado y escuchado mi voz interior...
Después de haber surfado “mi ola” vuelvo a remar para adentro y veo una bomba de 10 pies frente a mi con un pibe que viene a millon en direccion a donde estoy, sin intenciones de esquivarme o lo que fuere. A veces pasa que agarras la ola del dia, vas a millon y decis por que tengo que desviarme yo si este/a boludo/a esta en el medio?
Asi que me sumerjo para esquivar al avido surfista, cuando siento: CRAC! en mi espalda.
Lo proximo que recuerdo es un dolor agudisimo en mi costado derecho y yo flotando en el agua boca arriba susurrando: AYYY!!
El tipo freno arriba mio. Y en eso, algo en mi costado se quebro.
Luego del inevitable viaje al hospital, con un dolor de x#*! y sintiendo que no podia respirar; luego de las 6 o 7 placas (nunca crei que se pudiera poner tanta radiación sobre un cuerpo) y las horas de espera en la sala de emergencias, viene lo que no tenia ganas de escuchar: el parte medico.
El doctor (un indu buena gente) lo mira a mi marido con cara de:”que le hiciste a tu mujer?” , saca las placas, se las muestra y le dice:”see this?” (ves esto

“Yeah...”
“Well, turn to be that your wife has 4 broken ribs”...
Que se traduce en lo siguiente: me rompi, o mejor dicho, me rompieron 4 costillas.
Dos meses mas tarde las costillas volvieron a soldarse, claro que cuando me doblo todavía se me nota un bulto en el costado derecho.
Esos dos meses fueron terribles. No solo porque no podia surfar o porque no pude hacer ninguna clase de deporte o ejercicio o porque me costaba horrores respirar... Fueron terribles porque psicológicamente no estaba preparada para eso.
Senti ganas de romperle la cabeza al tipo que me paso por arriba (que nunca se entero que me quebro tantos huesos); me pasaba mirando al techo, me dolia toser, me dolia estornudar, me ponia a llorar todos los dias. Tenia miedo de los danos internos, aun cuando el medico me dijera que adentro todo estaba sano y seguiria asi si me quedaba quieta.
A escondidas trate de hacer ejercicio igual: pero solo tratar de enderezar mi espalda era mas doloroso que un parto sin anestesia...
Cuando uno viene surfando seguido o haciendo cualquier tipo de deporte, el cuerpo se entrena y la cabeza tambien. Nos sentimos bien y todo dentro nuestro funciona como el motor aceitado de un auto 0km. Pero cuando algo se rompe, son pocas las personas que tienen la fortaleza psicologica de sobrellevar el momento.
Quisiera decir que me sobrepuse, aunque aun hoy tengo pesadillas y cuando duermo siento dolor en mi costado. Aun hoy cuando me voy a tirar al agua, lo pienso dos veces cuando hay mucha gente.
Luego la vida siguió: al ano siguiente quede embarazada y surfe, teniendo mucho cuidado y con la supervisión de mi medico, hasta el 5º mes.
Claro que hoy no soy la misma. Estoy mas “cagona”. Debe ser porque tengo mas cosas para perder.
Todavía hoy sigo tratando de superarlo y seguir surfando y entrenando para cuando tenga que, si me vuelve a tocar, enfrentarme a una situación similar.
Quiero que, aunque algo en mi cuerpo se rompa, mi cabeza sea lo suficientemente solida como para transportarme al momento en que este bien,y poder seguir surfando sin trabas de ningun tipo.
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